El Grupo Municipal de Unidas por Valdepeñas ha valorado este lunes los principales asuntos tratados en el último Pleno municipal, poniendo el foco en la gestión del servicio de agua, la limpieza viaria y el recientemente aprobado Plan de actuación ante altas temperaturas.
En relación con este último punto, el portavoz del grupo, Alberto Parrilla, señaló que Unidas por Valdepeñas apoyó el plan por considerarlo necesario, aunque lo calificó como “técnicamente correcto pero políticamente poco ambicioso”. Parrilla recordó que muchas de las medidas que ahora se recogen en este plan ya fueron planteadas por Izquierda Unida en diciembre de 2022, cuando el grupo presentó una moción para declarar la emergencia climática e hídrica en el municipio.
“Es una muestra clara de incoherencia política”, afirmó Parrilla, “porque esa moción no solo fue rechazada, sino que ni siquiera se quiso debatir en su momento”. El portavoz recordó que aquella iniciativa terminó en los tribunales, con una sentencia favorable en primera instancia, y que finalmente fue debatida en mayo de 2024, siendo votada en contra por PSOE y Vox. “Aquella propuesta ya hablaba de renaturalización, refugios climáticos, energía limpia, agua, urbanismo y justicia climática. Han pasado casi cuatro años para que el Ayuntamiento empiece a reaccionar”, subrayó.
Por su parte, David Casado centró su intervención en el informe económico encargado por el Ayuntamiento para valorar la continuidad de la gestión privada del servicio de agua. Casado calificó el documento como una “chapuza” y denunció que se trata de un informe “encargado a medida para justificar una decisión política ya tomada”.
Entre las principales críticas, Unidas por Valdepeñas destacó que el informe se haya tramitado como contrato menor, sin solicitar varios presupuestos, y que se base casi exclusivamente en datos facilitados por la propia empresa concesionaria, Aqualia, parte interesada en el resultado. “No se compara lo que realmente nos cuesta el servicio a los vecinos, sino lo que la empresa dice que le cuesta a ella”, explicó Casado, quien también denunció la utilización de suposiciones sin base objetiva y la introducción de sobrecostes injustificados en personal, energía y mantenimiento.
En cuanto a la limpieza viaria, el grupo municipal volvió a mostrar su rechazo a la subida anual del precio del contrato y reclamó, una vez más, un informe serio que analice cuánto costaría prestar el servicio de forma directa. Casado recordó que los contratos externalizados incorporan de entrada el beneficio empresarial y el IVA, lo que supone un sobrecoste aproximado del 18%. “Ese dinero podría destinarse a mejorar de verdad la limpieza de las calles sin necesidad de subir impuestos”, afirmó.
Unidas por Valdepeñas insistió en que la situación de la limpieza sigue siendo deficiente, especialmente en los barrios periféricos, con problemas recurrentes de suciedad, deposiciones caninas y contenedores en mal estado, pese a las tasas que pagan los vecinos.
Finalmente, el grupo municipal denunció el bloqueo sistemático del equipo de gobierno a las solicitudes de comparecencia en el Pleno y celebró que, tras meses de retraso, vaya a celebrarse la primera en marzo. “La fiscalización no puede depender de la voluntad política del gobierno de turno”, concluyó Parrilla, quien aseguró que Unidas por Valdepeñas seguirá reclamando transparencia, gestión pública eficiente y coherencia política.





